Si todo va como pensamos, como queremos, nos quedan muchos días por delante para celebrar que nuestra Selección lo borde en el Mundial.
No se vengan abajo, pasarán cosas buenas, ya verán, a pesar de lo que dice el cenizo del Herrera.
Si llegamos a la final, en el palco estará Mateo. Pero sólo ese día. Mateo tiene 6 años para 7 y no habla. Sus padres le entienden perfectamente, claro, pero Mateo no habla. Y tampoco le gusta mucho el fútbol, aunque su padre sea jugador. Y de los mejores del mundo en su posición.
Estos días se habla mucho del padre de Mateo. Marc Cucurella parece que acabará en el Madrid y así aparece en las portadas de medio planeta, aunque seguramente Mateo ni lo sepa. En ese mundo interior tan complejo del autismo, todo el oropel no cuenta.
Cucurella y su mujer, Claudia, llevan ya tiempo contando cómo es su vida con Mateo, cómo lo llevan sus otros dos hijos más pequeños, cómo conseguir su calma en situaciones difíciles.
Y a veces, no ...